domingo, 25 de mayo de 2014

UNA LUCIÉRNAGA BAJO LA LENGUA (Coral Bracho, mexicana)




Te amo desde el sabor inquieto de la fermentación;
en la pulpa festiva. Insectos frescos, azules.
En el zumo reciente, vidriado y dúctil.
Grito que destila la luz:
por las grietas frutales;
bajo el agua musgosa que se adhiere a las sombras. Las papilas, las grutas.
En las tintas herbáceas, instilantes. Desde el tacto azorado.
Brillo
que rezuma, agridulce: de los goces feraces,
de los juegos hendidos por la palpitación.
Gozne
(Envuelto por el aura nocturna, por los ruidos violáceos,
acendrados, el niño, con la base mullida de su lengua expectante, toca,
desde esa tersa, insostenible, lubricidad –lirio sensitivo que se pliega en las rocas
si presiente el estigma, el ardor de la luz– la sustancia, la arista
vibrante y fina –en su pétalo absorto, distendido– [joya
que palpita entreabierta; ubres], el ácido
zumo blando [hielo], el marisma,
la savia tierna [cábala], el néctar
de la luciérnaga.)

jueves, 24 de abril de 2014

LOS VOLCANES (José Santos Chocano, peruano)


Cada volcán levanta su figura,
cual si de pronto, ante la faz del cielo,
suspendiesen el ángulo de un vuelo
dos dedos invisibles de la altura.
La cresta es blanca y como blanca pura:
la entraña hierve en inflamado anhelo;
y sobre el horno aquel contrasta el hielo,
cual sobre una pasi6n un alma dura.
Los volcanes son túmulos de piedra,
pero a sus pies los valles que florecen
fingen alfombras de irisada yedra;
y por eso, entre campos de colores,
al destacarse en el azul, parecen
cestas volcadas derramando flores.

viernes, 28 de marzo de 2014

AHORA QUE ESTAMOS CASI ESTABLECIDOS EN NUESTRA CASA (William B. Yeats, irlandés)



      Ahora que estamos casi establecidos en nuestra casa
      Nombraré a esos amigos que ya no pueden cenar con nosotros
      Junto al fuego de turba en la antigua torre,
      Y habiendo charlado hasta muy tarde
      Subíamos a los dormitorios por la angosta escalera de caracol;
      Descubridores de la olvidada verdad
      O simples compañeros de mi juventud,
      Todos han muerto y esta noche están en mi pensamiento.
      (...)
      Ellos fueron mis compañeros íntimos muchos años,
      Como si formaran parte de mi vida y mi mente,
      Y sin embargo ahora sus rostros sin vida parecen contemplarnos
      Desde el viejo grabado de algún libro;
      Estoy acostumbrado a su falta de vida.
      (...)

sábado, 1 de marzo de 2014

ANTE LAS TORRES DE COMPOSTELA (Gerardo Diego, español)


También la piedra, si hay estrellas, vuela.
Sobre la noche biselada y fría
creced, mellizos lirios de osadía;
creced, pujad, torres de Compostela.
Campo de estrellas vuestra frente anhela,
silenciosas maestras de porfía.
En mi pecho ?ay, amor? mi fantasía
torres más altas labra. El alma vela.
Y ella ?tú? aquí, conmigo, aunque no alcanzas
con tus dedos mis torres de esperanzas
como yo estas de piedra con los míos,
contempla entre mis torres las estrellas,
no estas de otoño, bórralas; aquellas
de nuestro agosto ardiendo en sueños fríos.

miércoles, 12 de febrero de 2014

LA CANCIÓN DEL OTOÑO (Manuel José Othón, mexicano)



I
Zumba ¡oh viento! zumba y ruge
dispersando la simiente;
que la crútula reviente
a la furia de tu empuje.

La hojarasca cruje, y cruje
el ramaje tristemente;
que tu garra prepotente
los retuerza y los estruje.

Resonando las serojas
se estremecen al chasquido
que crepita en las panojas,

y es canción en la espesura,
en las ruinas alarido
y en los nervios crispatura.

II

Bajo el oro fulgurante
del espacio, la llanada
se enrojece caldeada
por el sol reverberante;

y en la milpa, centelleante
por la escarcha de la helada,
blonda virgen cobijada
con un velo de diamante.

Oro y grana las campiñas
que el divino cielo cubre,
son sembrados y son viñas;

y a los soplos otoñales,
los viñedos seca Octubre
y Noviembre los maizales.

III

Ancho río, cauce angosto,
ya no se oye vuestro acento;
hoy seguís en curso lento,
resecados por Agosto.

Por el zumo del remosto
cuando corre, pasa el viento
preludiando tremulento
la anacreóntica del mosto...

Alza a ti la creatura
un acento soberano,
pues le ofrece tu ternura,

¡oh, invisible Pan divino!
tu substancia, que es el grano,
y tu sangre, que es el vino.

lunes, 6 de enero de 2014

A LA MUERTE DE TORRIJOS Y SUS COMPAÑEROS (José de Espronceda, español)


    Helos allí: junto a la mar bravía
    Cadáveres están, ¡ay!, los que fueron
    Honra del libre, y con su muerte dieron
    Almas al cielo, a España nombradía.
    Ansia de patria y libertad henchía
    Sus nobles pechos que jamás temieron,
    Y las costas de Málaga los vieron
    Cual sol de gloria en desdichado día.
    Españoles, llorad; mas vuestro llanto
    Lágrimas de dolor y sangre sean,
    Sangre que ahogue a siervos y opresores,
    Y los viles tiranos, con espanto,
    Siempre delante amenazando vean
    Alzarse sus espectros vengadores. 

jueves, 12 de diciembre de 2013

ATARDECERES (Richard Aldington, inglés)



      El cuerpo blanco del atardecer
      Se desgarra y se vuelve escarlata,
      Tajeado y drenado y desecado
      Hasta volverse carmesí,
      Y cuelga irónicamente
      Con guirnaldas de niebla.
      Y el viento
      Soplando sobre Londres desde Flandes
      Tiene un gusto agrio.