viernes, 28 de marzo de 2014

AHORA QUE ESTAMOS CASI ESTABLECIDOS EN NUESTRA CASA (William B. Yeats, irlandés)



      Ahora que estamos casi establecidos en nuestra casa
      Nombraré a esos amigos que ya no pueden cenar con nosotros
      Junto al fuego de turba en la antigua torre,
      Y habiendo charlado hasta muy tarde
      Subíamos a los dormitorios por la angosta escalera de caracol;
      Descubridores de la olvidada verdad
      O simples compañeros de mi juventud,
      Todos han muerto y esta noche están en mi pensamiento.
      (...)
      Ellos fueron mis compañeros íntimos muchos años,
      Como si formaran parte de mi vida y mi mente,
      Y sin embargo ahora sus rostros sin vida parecen contemplarnos
      Desde el viejo grabado de algún libro;
      Estoy acostumbrado a su falta de vida.
      (...)

sábado, 1 de marzo de 2014

ANTE LAS TORRES DE COMPOSTELA (Gerardo Diego, español)


También la piedra, si hay estrellas, vuela.
Sobre la noche biselada y fría
creced, mellizos lirios de osadía;
creced, pujad, torres de Compostela.
Campo de estrellas vuestra frente anhela,
silenciosas maestras de porfía.
En mi pecho ?ay, amor? mi fantasía
torres más altas labra. El alma vela.
Y ella ?tú? aquí, conmigo, aunque no alcanzas
con tus dedos mis torres de esperanzas
como yo estas de piedra con los míos,
contempla entre mis torres las estrellas,
no estas de otoño, bórralas; aquellas
de nuestro agosto ardiendo en sueños fríos.

miércoles, 12 de febrero de 2014

LA CANCIÓN DEL OTOÑO (Manuel José Othón, mexicano)



I
Zumba ¡oh viento! zumba y ruge
dispersando la simiente;
que la crútula reviente
a la furia de tu empuje.

La hojarasca cruje, y cruje
el ramaje tristemente;
que tu garra prepotente
los retuerza y los estruje.

Resonando las serojas
se estremecen al chasquido
que crepita en las panojas,

y es canción en la espesura,
en las ruinas alarido
y en los nervios crispatura.

II

Bajo el oro fulgurante
del espacio, la llanada
se enrojece caldeada
por el sol reverberante;

y en la milpa, centelleante
por la escarcha de la helada,
blonda virgen cobijada
con un velo de diamante.

Oro y grana las campiñas
que el divino cielo cubre,
son sembrados y son viñas;

y a los soplos otoñales,
los viñedos seca Octubre
y Noviembre los maizales.

III

Ancho río, cauce angosto,
ya no se oye vuestro acento;
hoy seguís en curso lento,
resecados por Agosto.

Por el zumo del remosto
cuando corre, pasa el viento
preludiando tremulento
la anacreóntica del mosto...

Alza a ti la creatura
un acento soberano,
pues le ofrece tu ternura,

¡oh, invisible Pan divino!
tu substancia, que es el grano,
y tu sangre, que es el vino.

lunes, 6 de enero de 2014

A LA MUERTE DE TORRIJOS Y SUS COMPAÑEROS (José de Espronceda, español)


    Helos allí: junto a la mar bravía
    Cadáveres están, ¡ay!, los que fueron
    Honra del libre, y con su muerte dieron
    Almas al cielo, a España nombradía.
    Ansia de patria y libertad henchía
    Sus nobles pechos que jamás temieron,
    Y las costas de Málaga los vieron
    Cual sol de gloria en desdichado día.
    Españoles, llorad; mas vuestro llanto
    Lágrimas de dolor y sangre sean,
    Sangre que ahogue a siervos y opresores,
    Y los viles tiranos, con espanto,
    Siempre delante amenazando vean
    Alzarse sus espectros vengadores. 

jueves, 12 de diciembre de 2013

ATARDECERES (Richard Aldington, inglés)



      El cuerpo blanco del atardecer
      Se desgarra y se vuelve escarlata,
      Tajeado y drenado y desecado
      Hasta volverse carmesí,
      Y cuelga irónicamente
      Con guirnaldas de niebla.
      Y el viento
      Soplando sobre Londres desde Flandes
      Tiene un gusto agrio.

sábado, 23 de noviembre de 2013

LINDA PELIRROJA (Guillermo Apollinaire, francés)


Heme aquí ante todos un hombre de buen sentido

Que conoce de la vida y de la muerte lo que un ser viviente

     puede conocer

Que ha probado las penas y los goces del amor

Que ha sabido imponer algunas veces sus ideas

Conocedor de varios idiomas

Y ha viajado lo suficiente

Que ha visto la guerra en la artillería y en la infantería

Herido en la cabeza trepanado bajo el cloroformo

Que ha perdido a sus mejores amigos en la espantosa lucha

Sé de lo antiguo y de lo nuevo cuando un hombre solo podría

     saber de ambos

Y sin inquietarme hoy en día por esta guerra

Entre nosotros y para nosotros amigos míos

Juzgo esta larga disputa entre la tradición y la invención

          Entre el Orden y la Aventura



Vosotros cuya boca fue hecha a imagen de la de Dios

Boca que es el orden mismo

Sed indulgentes cuando nos comparéis

Con los que fueron la perfección del orden

A nosotros que sobre todo buscamos donde fuere la aventura



No somos vuestros enemigos

Queremos daros vastos y extraños dominios

Donde el misterio en flor se ofrece a quien quiere cogerlo

Hay allí nuevos fuegos de colores nunca vistos

Mil imponderables fantasmas

A los que es preciso dar realidad

Queremos explorar la bondad comarca enorme donde todo calla

Existe también el tiempo que podemos expulsar o hacer que regrese

Piedad para nosotros los que siempre combatimos en las fronteras

De lo ilimitado y lo porvenir

Piedad para nuestros errores piedad por nuestros pecados



He aquí que llega el estío de la estación violenta

Y mi juventud ha muerto al igual que la primavera 

Oh Sol es el tiempo de la Razón ardiente

                   Y espero

Para seguirla siempre la forma noble y dulce

Que ella toma con el fin que sólo yo la ame

Ella viene y me atrae como el imán al hierro

         Tiene el encantador aspecto

         De una adorable pelirroja



Sus cabellos se diría que son de oro

Un bello relámpago que dura

O estas llamas que se pavonean

En las rosas-té que se marchitan



Pero burlaos burlaos de mí

Hombres de todas partes sobre todo los de aquí

Pues no hay tantas cosas que no me atrevo a deciros

Tantas cosas que no me dejaríais decir

Tened piedad de mí

jueves, 14 de noviembre de 2013

SI VIVO MUCHOS AÑOS (Fujira no Kiyosuke, japonés)


 si vivo muchos años
 deberé recordar en el futuro
 estas horas felices,
 igual que ahora recuerdo
 las amarguras del pasado